La acción pedagógica propicia conductas, provoca y utiliza procesos psicológicos en los alumnos. La psicopedagogía puede considerarse como el conjunto de estas conductas y procesos provocados por la acción pedagógica y/o viceversa. De aquí la importancia del trabajo conjunto sistemático y dentro del medio en el cual se desenvuelve el alumno. La complejidad de las situaciones educativas es tal, que el estudio debe hacerse en diversas direcciones, con métodos diferentes permaneciendo siempre en el plano de la objetividad y del rigor científico.La psicopedagogía aprehenderá pues las situaciones educativas con la ayuda de métodos y conceptos de psicología, medicina, sociología, etc. Y podrá aportar, de este modo un conjunto de nuevas informaciones útiles tanto para el conocimiento psicológico como para la práctica pedagógica.
El aprendizaje se desarrolla más allá de las fronteras del aula y de las instituciones escolares. Sin embargo, se despliega de manera singular en ellas.
En la educación sistemática se produce el encuentro de docentes y alumnos, transversalizados por el deseo de enseñar y aprender; inmersos en una red compleja de relaciones socio-culturales.
Cada uno de ellos con una singular manera de desear, de enseñar, de aprender y de desear enseñar/aprender.
Los alumnos, como figuras aprendientes, ponen en juego sus propias estructuras y las conjugan con otros-pares y otros-docentes.
Los docentes, como figuras enseñantes, se encuentran en las instituciones con una particular manera de enseñar y con una trayectoria importante, ellos mismos, como aprendientes.
Podemos decir que en la educación, tienen lugar diversos procesos que se van entrelazando para permitir, facilitar u obstaculizar el aprendizaje sistemático:
viernes, 1 de junio de 2007
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