viernes, 1 de junio de 2007

Las preguntas preparan el terreno y abren el marco de referencia para pensar estas cuestiones.
Se trata de formular el desarrollo del enfoque teórico, tratando de indicar cómo se obtienen los conocimientos y cuáles son las razones que nos llevan a adoptarlos.
PSICOQUÉ?
“¿Psico qué?”, esa es la pregunta que más veces has tenido que contestar en estos últimos dos años a los asombrados rostros de tus padres, amigos, vecinos que de forma incrédula escuchan tus explicaciones. Pero me temo que todavía esto seguirá, durante mucho tiempo, teniendo que contestar a esta pregunta sólo que en su variante “¿y eso para qué sirve?”.
Quizás más de alguno ha dado un pequeño disgusto a su padre el día que le anunciaron que quería estudiar Psicopedagogía. Y te dijo: “tus hermanos estudian medicina, los médicos tienen un trabajo muy bonito, ayudan a las personas, son respetados socialmente, yademás ganan dinero. Y dime, ¿para qué sirve un psicólogo de los....”? quizás en ese momento, a falta de argumentos, lo miraste y le dijiste preguntando “¿para ser feliz?...y ser de ayuda para los demás…
Pero ¿para qué sirve un psicopedagogo? realmente “Para cinco cosas fundamentales...”
La primera, la psicopedagogía te hace másinteligente (que no más listo) porque te enseña lo poco que sabes, te enseña a saborear cada una de las cosas que vas aprendiendo y al aprender disfrutas con lo nuevamente adquirido y te sorprendes de todo lo que aún te falta por aprender. El trabajo de psicopedagogo discurre por un camino en el que la búsqueda de respuestas, la formulación de hipótesis, el descubrimiento de nuevas vías se constituyen en las herramientas más adecuadas para recorrer ese apasionante camino que nunca tiene fin. Si disfrutamos de lo que aprendemos podremos contagiar ese entusiasmo a los demás, tanto a los que enseñan como a los que aprenden.
La segunda, la psicopedagogía te hace más alto, porque te ayuda a crecer personalmente, el trabajo de psicopedagogo te enseña a responsabilizarte de tu propia vida: la personal y la profesional; porque el trabajo en la escuela, nuestra oficina de trabajo, que es un espacio en el que podemos comprobar como muchas de las tensiones que se producen en ella no son más que el reflejo de la incapacidad, del miedo, a responsabilizarnos que presentamos los seres humanos. Y cuando asumimos nuestra responsabilidad, laboral y personal, mostramos a los demás que el error es sólo una faceta más de nuestra vida.
La tercera, la psicopedagogía mejora nuestra capacidad para comunicarnos, nos da la posibilidad de poder entender a los demás, de entender a los alumnos que sufren por el fracaso académico y personal, de entender a los padres que sufren por el fracaso propio o el ajeno, de entender a los maestros y maestras que sufren por los fracasos propios y ajenos. Y cuando uno es capaz de percibir en si mismo el sentimiento ajeno, ese día se aprende que para comunicarse no son necesarias todas las palabras.
La cuarta, la psicopedagogía te dota de sentido del humor. Sentido del humor necesario para poder desmitificar la cantidad de teorías, ideas, filosofías, que a menudo nos hace comportarnos profesional y personalmente de forma estrecha. Sentido del humor para poder reírnos de nosotros mismos, para poder poner en duda no sólo las creencias de los demás sino también nuestras propias creencias. La psicopedagogía nos enseña a reír, y saber reír es una buena ayuda para vivir.
La quinta, la psicopedagogía te hace tener una profesión, una forma “honrada” de ganarse el sustento. Un sueldo. Y esto es importante, nuestro trabajo va más allá de la vocación, de la solidaridad, de la entrega o del altruismo.... nuestro trabajo exige profesionalidad, conocimientos, destreza.
De esta forma señalo una de las interrogantes principales; pero ahora veremos este, en más profundidad y a que más esto abarca…


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